Últimas Noticias

Más de 300 parlamentarios de todo el mundo piden cancelar la deuda de los países pobres

Firman una carta dirigida al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial

Héctor Alonso @hdelosrios2

Más de 300 parlamentarios de veinticuatro países, entre los que están Bernie Sanders, ex candidato demócrata de Estados Unidos, o Jeremy Corbyn, ex líder laborista británico, así como numerosos parlamentarios europeos han solicitado por escrito al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial que cancelen la deuda de los países más pobres para que puedan hacer frente a la pandemia por COVID-19.

En la carta se expresa la preocupación por los efectos devastadores de la pandemia en los países más pobres.

El G-2o ya había apoyado la suspensión temporal de la deuda. También la Organización Mundial de la Salud (OMS) había pedido un «alivio» para poder dedicar fondos a la lucha contra el COVID-19.

En la misiva, que  han recibido los principales mandatarios mundiales, también se pide que aumenten los fondos en ambas instituciones para evitar una crisis económica mundial.

Las normas de confinamiento y cierre de centros de trabajo para contener el virus están afectando a la economía mundial, especialmente a los países más vulnerables: con sistemas de salud debilitados, altos niveles de deuda y pocos recursos para enfrentarse a esta crisis.

El virus ha afectado ya a más de 4,2 millones de personas en todo el mundo y ha provocado la muerte de 287.349 personas, según datos de Reuters.

En la carta se recuerda que los países pobres necesitan todos sus recursos para tratar de luchar contra la pandemia, y el pago de la deuda está dificultando esa lucha. La única manera de evitar enormes daños en sus economías y en la salud de sus poblaciones es la cancelación de la deuda.

El Fondo Monetario Internacional ya aprobó la medida de cubrir los pagos de los intereses de la deuda de los 25 países más pobres del mundo durante seis meses, algo que los firmantes de la carta consideran insuficiente.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva ha reconocido que los países en desarrollo necesitarían más de 2,5 billones de dólares para poder hacer frente a las consecuencias de la pandemia, una cifra que es cinco veces más que el gasto público anual de un país como España.

El Banco Mundial ha dicho que buscará formas de ampliar su apoyo a los países más pobres, pero advirtió que la exención de los pagos de la deuda podría dañar su calificación crediticia y socavar su capacidad de proporcionar fondos de bajo costo a los miembros.

En la carta, parlamentarios de dos docenas de países en los seis continentes, dijeron que las obligaciones de servicio de la deuda de los países más pobres deberían cancelarse directamente, en lugar de simplemente suspenderse, según lo acordado por el Grupo de los 20 países en abril.

No hacerlo significaba que esos países no serían capaces de priorizar el gasto necesario para combatir el virus, lo que a su vez podría conducir a la interrupción continua de las cadenas de suministro mundiales y los mercados financieros.

Una de las propuestas es que el FMI «fabrique» miles de millones de dólares en Derechos Especiales de Giro, la moneda del FMI, algo a lo que Estados Unidos, como principal socio del FMI, se opone.

Imprimir
Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *