Los kurdos refugiados en Irak llegan con problemas de salud mental

Médicos Sin Fronteras detecta que el 50 por ciento de las personas sometidas a examen de salud mental en el campamento de Bardarash tienen síntomas de ansiedad y depresión

Están comenzando a surgir problemas de salud mental entre las personas que llegan a Irak desde el noreste de Siria, según ha contado Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha abierto un centro de salud mental en el campamento de Bardarash, que acoge a más de 11.000 personas.

Según Bruno Pradal, gerente de salud mental de MSF, «aproximadamente el 50 por ciento de las personas que vimos durante nuestra evaluación de salud mental en el campamento presentaban síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad, así como síntomas físicos sin explicación médica, o síntomas físicos sin una causa médica, como rigidez en los músculos, dolor de cabeza o dolor de espalda».

El campamento de Bardarash actualmente alberga a 11.000 personas refugiadas llegadas desde Siria y la cifra aumenta cada día.

Un equipo de MSF está identificando pacientes para derivarlos al centro de atención de Salud Mental. Entre los pacientes detectados hay personas con pensamientos suicidas o con los primeros síntomas de trastorno de estrés postraumático los que se les está brindando apoyo y tratamiento.

Un flujo contínuo de refugiados

La mayoría de los que llegan al campamento provienen de Ras Al-Ayn o Qamishli, a 220 kilómetros y 110 kilómetros respectivamente de la frontera entre Irak y Siria. También están llegando refugiados procedentes de Al-Hasaka y para otros es al menos la segunda vez que se ven obligados a huir.

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