Global Humanitarian Assistance 2010 (versión española)

Global Humanitarian Assistance 2010 (versión española)
El presente informe, elaborado por Development Initiatives y editado en su versión española por IECAH, analiza los principales flujos económicos de la ayuda humanitaria mundial; no sólo los de los países pertenecientes al CAD[1] de la OCDE –de quienes estamos más acostumbrados a oír hablar- sino también del resto de países no pertenecientes y a su vez receptores de ayuda, que suponen una buena parte de los donantes internacionales.

De manera analítica y sumamente gráfica, el documento analiza las tendencias mundiales –aumento de la ayuda y de las necesidades, multiplicidad de donantes y complejidad creciente de escenarios, prioridades y pertinencia de la ayuda ejecutada-, y desgrana de manera concreta los gobiernos –más o menos conocidos-donantes, sus prioridades y tendencias; los mecanismos de financiación; la provisión –o de cómo las agencias pueden ser receptoras, donantes y ejecutoras-; la escala y equivalencia entre fondos destinados y necesidades reales; la organización de la ayuda en contextos de conflictos armados y el papel de la ayuda humanitaria a nivel nacional o local.

En definitiva, el texto busca analizar la respuesta a las necesidades, la disponibilidad de la financiación y los países y proyectos a quienes se otorga prioridad: el proceso por el cual las múltiples decisiones y variables en el proceso desde la recepción del dinero hasta que éste llega al receptor final determinan el destinatario y alcance de la misma.

TENDENCIAS MUNDIALES

Las intervenciones humanitarias existen para responder a una necesidad humanitaria: la de prestar ayuda para
salvar vidas y preservar la dignidad humana. Esta necesidad puede surgir como consecuencia de desastres
de gran magnitud repentinos y visibles a nivel mundial, así como de situaciones de larga duración y de menor
visibilidad, como una sequía, un aumento inesperado de la violencia y el consiguiente desplazamiento forzado de
la población, o también por efecto de emergencias complejas de larga duración en las que convergen diversos
elementos asociados a confl ictos y desastres naturales. Pero no es imprescindible que se produzca un gran
desastre o confl icto para que se genere una necesidad humanitaria básica; en ocasiones, lo que para alguien ajeno
a la situación puede parecer un suceso relativamente pequeño –por ejemplo, la pérdida de una cosecha o un fl ujo
de lodo– puede llevar a una familia en situación de vulnerabilidad a una crisis que sea literalmente cuestión de
vida o muerte. Casi con toda seguridad, la crisis hará a sus miembros más vulnerables en el futuro, obligándolos a
vender sus bienes y tomar decisiones que empeorarán su bienestar y las posibilidades de sus hijos en el futuro.
La respuesta humanitaria a esta necesidad es compleja y diversa, y no está libre de sombras. En ella participa una
plétora de actores internacionales y nacionales, grandes y pequeños, organizaciones con mandatos complejos
a nivel mundial y organizaciones que sirven a comunidades o barrios. También actúan ejércitos y gobiernos, y
familias e individuos. En la respuesta humanitaria está incluida también la prevención de sucesos, la respuesta
inmediata, el aprovisionamiento para cubrir necesidades básicas y los primeros elementos de la recuperación. En
este contexto nunca queda muy clara la línea que separa la ayuda humanitaria de la inversión en prevención de
desastres, la programación para la recuperación y el gasto en desarrollo a largo plazo.
Esta diversidad de interconexiones es precisamente lo que este Informe de Ayuda Humanitaria Mundial (GHA)
2010 elaborado por Development Initiatives (DI) intenta analizar: la respuesta a las necesidades, la disponibilidad
de fi nanciación, los actores que participan, los mecanismos de fi nanciación utilizados y los países y proyectos a
los que se otorga mayor prioridad. A la hora de gastar un solo dólar, todas las decisiones que se tomen respecto
al progreso de ese dólar hasta que llegue al receptor fi nal empoderarán más a un actor que a otro y tendrán un
efecto sobre lo que fi nalmente se recibe y sobre quién lo recibe.
La respuesta humanitaria efectiva tiene un impacto a largo plazo, ya que reduce las consecuencias humanas que
tienen los desastres y desarrolla la capacidad de recuperación. Se trata de uno de los componentes que toda
sociedad necesita para proteger a los ciudadanos más vulnerables, reducir los riesgos y luchar contra la pobreza.
Al mismo tiempo, muchas personas, en especial los que viven en la pobreza, viven toda su vida sin los elementos
básicos que se suministran como parte de la ayuda humanitaria, tales como el agua potable, una nutrición
adecuada, un nivel básico de educación o medios para ganarse la vida de manera sencilla. Si hay una lección que
extraer de los intentos del programa de GHA por entender cómo funciona la fi nanciación humanitaria es esta: si
queremos una respuesta coherente y efectiva a las necesidades humanitarias, debemos dejar de clasifi car las
vidas de las personas en apartados artifi ciales que refl ejan nuestras propias estructuras de gestión y usar todas
las herramientas a nuestro alcance para reducir las vulnerabilidades del presente y el futuro.
http://www.iecah.org/web/images/stories/publicaciones/otros/descargas/informeGHAcompleto.pdf

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