cancer cervical aumenta tercer mundo

El cáncer cervical aumenta en los países en desarrollo
Londres, 20 de septiembre de 2011- El año pasado, se estima que dos millones de mujeres de todo el mundo fueron diagnosticadas de cáncer de mama o de cáncer de cuello de útero y más de 600.000 fallecieron. Estos son los resultados publicados por un equipo de la Universidad de Seattle (EEUU) en la prestigiosa publicación The Lancet.

Este estudio es el primer análisis global de la incidencia a nivel mundial del cáncer de cuello del útero y de mama y de la mortalidad provocada por ambos, para el que se han usado datos de 187 países. A través de este estudio se ha podido observar que mientras que las muertes por cáncer de mama se concentran entre las mujeres mayores en los países más ricos, el 76 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino ocurren en países en desarrollo, donde la incidencia de la enfermedad sigue aumentando. Casi la mitad de los casos son en mujeres menores de 50 años.

Para los autores del estudio los datos muestran que en los países en desarrollo el cáncer de cuello uterino y de mama son un problema de primera instancia, porque se producen en mujeres en edad reproductiva.

Las variaciones en las tendencias del cáncer de mama y de cuello uterino en los países no se explican por los principales factores de riesgo conocidos, como  la obesidad y el consumo de grasas animales, sino que podría influir también la interacción entre los genes y los factores individuales de riesgo conocidos. El estudio hace hincapié en la necesidad de mejorar la vigilancia y los sistemas de recopilación de datos.

Falta de datos

Si bien los datos son muy abundantes en Europa Occidental y América del Norte, así como India, en zonas enteras de África, especialmente África central, prácticamente no existen datos de ningún tipo. E incluso en los países africanos que intentan llevar un registro, la precisión sigue siendo desigual.

Por ejemplo en Nigeria los datos son muy completos porque no se puede enterrar un cuerpo sin un certificado de defunción, similar a los que se hacen en cualquier país europeo. Sin embargo en las zonas rurales de Togo el entierro es un asunto privado y familiar. El registro de un fallecimiento cuesta dinero y las familias no perciben ningún beneficio con ese gasto, por lo que nunca piden un certificado.

Incluso cuando se dispone de datos, los investigadores encontraron algunos países, como Uganda, donde se registra la incidencia de cáncer, pero no la tasa de mortalidad. En Tanzania es al revés. En algunos países sólo se registra la palabra «cáncer», sin especificar de qué tipo.

Extrapolando

Para obtener los datos, se han tenido que extrapolar datos y obtener información de estudios representativos para poder crear un modelo fiable.

«La calidad de los datos varía según los países y años, y corregimos este sesgo conocido. Sin embargo, en el caso de los registros civiles, hay buena evidencia de que la calidad de los informes de cáncer de mama en los certificados de muerte es aceptable en comparación con otras causas de muerte”, afirma uno de los autores del estudio.

«Creo que el aumento del cáncer en mujeres en edad reproductiva es real. En algunos países el incremento es modesto, pero en otros es muy importante. Por ejemplo, en Camerún desde 1980 se ha constatado un aumento desde un 33 por ciento de fallecimientos por cáncer de mama en mujeres de menos de 50 años, a 43% en 2010. En Guinea Ecuatorial, el incremento fue aún mayor, del 22 al 43 por ciento. Para los autores del estudio, no es explicable por una mejor recolección de los datos y una mayor vigilancia, especialmente teniendo en cuenta los desafíos del sistema de salud en algunos de estos países.

Sawyerr, un ginecólogo con 40 años de experiencia en Lagos (Nigeria), está convencido de que el aumento, especialmente en el cáncer de cuello uterino, es real. «He tenido una larga carrera», dice, «y desgraciadamente estoy sorprendido por la cantidad de mujeres displasia cervical [el crecimiento de células anormales en el cérvix], relacionado con el Virus del Papiloma Humano (VPH)”. Este médico tiene pacientes con cáncer de cuello de útero con apenas 30 años de edad.

El VPH es una enfermedad de transmisión sexual muy relacionada con el desarrollo del cáncer del cuello uterino. Una vacuna contra el VPH ya está disponible y – junto con la revisión regular – es uno de los factores de reducción de la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello uterino en los países más ricos. El problema es que la vacuna tiene un coste de aproximadamente 300 dólares por tres dosis, un precio fuera del alcance de los países en desarrollo. Ahora, la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización, GAVI, ha negociado un precio de 5 dólares por dosis con los fabricantes, y tiene previsto lanzar la vacuna en una serie de países.

Senegal tiene esperanzas de que ser uno de los países en los que se empiece a dispensar la vacuna a partir de 2015, ya que, según declaró su ministro de Sanidad, Modou Diagne Fada, “hoy en día la malaria ya no es nuestro principal causa de muerte. En la actualidad las principales causas de muerte son las enfermedades crónicas y las enfermedades no transmisibles, especialmente el cáncer. Entre estos tipos de cáncer, hay uno que es mortal, el cáncer cervical, y creo que la introducción de la vacuna contra el virus del papiloma humano podría ayudar a reducir el número de nuestras mujeres que mueren por esta enfermedad “.
Traducido por ActualidadHumanitaria.com
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