Abusos sexuales en la cooperación: ahora las pequeñas ONG

Un escándalo de violaciones en Liberia pone el foco sobre las pequeñas organizaciones 

Fundación Thomson Reuters

Tras el escándalo de los abusos sexuales desvelados tras una investigación de la Fundación Thomson Reuters, ahora comienzan a aflorar casos similares protagonizados por pequeñas organizaciones. Hasta ahora las principales ONG habían sido investigadas tras reconocer actos de abusos sexuales o malos comportamientos por parte de sus miembros. Oxfam, Save the Children y otras grandes organizaciones comenzaron a depurar responsabilidades y reconocer dichos abusos, por lo que han tomado medidas para evitar que se reproduzcan en el futuro, pero ahora empiezan a aflorar casos similares en pequeñas organizaciones que habían quedado fuera del foco.

La primera ha sido una pequeña ONG norteamericana, More Than Me (MTM), que desarrolla proyectos en Liberia. Se ha sabido que uno de los fundadores de esta pequeña organización, Macintosh Johnson, fue arrestado en 2014 por violación y murió de SIDA dos años después. La acusación fue por violar niñas durante varios años en Liberia, según acaba de publicar una web de investigación norteamericana ProPublica.

La organización MTM, fundada por Katie Meyler, se hizo popular a través de las redes sociales y logró recaudar millones de dólares a pesar de su nula experiencia en ayuda internacional. Con el dinero construyó 19 escuelas en Liberia, que aún siguen en funcionamiento.

El hecho de que esos abusos no se hayan conocido hasta ahora demuestra que las pequeñas organizaciones, que carecen de mecanismos para detectar a depredadores sexuales, han quedado fuera del escrutinio sobre abusos y corrupciones.

Las organizaciones pequeñas también pueden tener ventajas sobre las grandes, a menudo conectándose mejor con las personas en el terreno, pero necesitan ciertas salvaguardas, como una junta de supervisión y capacitación del personal en los estándares humanitarios fundamentales.

El informe de ProPublica ha provocado indignación entre los liberianos, que se han manifestado contra la organización. “La violación de niñas podría haberse evitado si More Than Me y el gobierno de Liberia, en su función de supervisión, se hubieran tomado en serio la seguridad”, dijo Facia Harris, miembro del Foro Feminista de Liberia, que organizó una protesta esta semana.

Varios expertos dijeron que mientras los países anfitriones deberían regular las organizaciones benéficas, la responsabilidad también recae en los donantes.

More Than Me recibió más de más de 600.000 dólares del gobierno de Estados Unidos.

La Agencia norteamericana de Cooperación (USAID) comenzó el año pasado a trabajar con las organizaciones bajo su manto en la prevención del abuso y la explotación sexual y está cambiando sus contratos para exigir que adopten políticas con los más altos estándares.

Pero para algunos, las políticas y los procedimientos no son suficientes.

Andrew MacLeod, un abogado que cofundó la organización benéfica Hear Their Cries para combatir el abuso sexual en el sector de la ayuda, dijo que la falta de prevención y transparencia debería ser perseguida “Cuando se produce un delito sexual infantil, una organización debe demostrar que tomó todas las medidas razonables en materia de prevención, capacitación, detección y enjuiciamiento”, dijo. “Este problema no se solucionará a menos que las personas mayores comiencen a ir a la cárcel”.

MTM se ha negado a hablar con la Fundación Thomson Reuters, pero ha publicado una declaración en su página web, en la que asegura que en cuanto se enteraron del abuso, la organización benéfica lo informó a las autoridades de Liberia y tomó medidas para evitar que volviera a ocurrir.

 

Imprimir
Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.