Últimas Noticias

Más de 1.200 niños migrantes habrían muerto desde 2014, aunque la cifra podría ser mucho mayor

La edad media de los niños muertos tratando de atravesar el Mediterráneo es de ocho años

En 2015, una foto de Ailan, el niño sirio que apareció ahogado en una playa turca tras intentar llegar a Grecia, fue noticia mundial, despertando las conciencias al drama que estaban sufriendo los refugiados. Desde entonces muchos más niños han muerto tratando de llegar a Europa. La cifra oficial, según los registros de la Organización Mundial de las Migraciones, la agencia de la ONU que se ocupa de los movimientos de población, es de 1.200 niños muertos desde que se empezaron a recopilar esos datos, en 2014, a través del proyecto Migrantes Desaparecidos. Sin embargo, como reconoce la propia OIM, la cifra podría ser mucho más alta. Otras zonas donde mueren niños migrantes es la frontera entre Estados Unidos y México y el Golfo de Bengala.

Desde que la OIM, la Agencia de las Naciones Unidas para la Migración, comenzó a recopilar los datos, ésta ha registrado la muerte de más de 1.200 niños migrantes, de los cuales casi la mitad perecieron al intentar cruzar el Mediterráneo. Esta cifra representa menos del 5% del número total de muertes de migrantes registradas durante este período por la OIM. Dado que el porcentaje de niños migrantes es del 12,5 por ciento sobre el total de migrantes, la cifra sería probablemente muy superior. La cifra de niños que llegó a Grecia es incluso superior: el 25 por ciento del millón de migrantes que llegaron a Italia y Grecia en 2015 eran niños. De los que llegaron a Italia, el 72 por ciento no estaban acompañados.

En este contexto, la OIM, junto a UNICEF, ACNUR, Eurostat y la OCDE, han lanzado un llamamiento para actuar ante la falta de datos, y para poder diseñar políticas y programas que ayuden a comprender cómo afecta la migración a los niños y sus familias. Los datos sobre niños que se desplazan irregularmente a través de las fronteras y sobre aquellos que han desaparecido o se han perdido durante el viaje, son muy escasos.

Ni siquiera hay apenas datos sobre la edad de los niños que han muerto: sólo en el 21 por ciento de los casos se cuenta con ese dato. A menudo los registros sólo inscriben que el fallecido es “un niño” o “un bebé”. De los que se tienen el dato de su edad, la edad media era de ocho años en el momento de su muerte. 58 de los fallecidos registrados y con datos sobre su edad eran bebés de menos de un año y 67 tenían entre 1 y 5 años.

Aunque la escasez de datos sobre niños migrantes significa que es imposible decir qué ruta migratoria es más peligrosa para los niños, los datos disponibles indican que cruzar el Mediterráneo, especialmente desde Turquía a Grecia, es particularmente mortal. Al menos 396 migrantes menores de 18 años murieron mientras cruzaban el Mediterráneo oriental desde 2014, con otros 164 registrados en la ruta del Mediterráneo central y 16 en la ruta del Mediterráneo occidental.

Sin embargo, dado que menos del 20 por ciento de las más de 15.000 muertes registradas en estas rutas contienen información sobre la edad, el reciente informe de la OIM estima que al menos 1.300 niños han muerto en el Mediterráneo desde 2014.

En África, Estados Unidos y Europa

En todo el mundo, el Proyecto de Migrantes Desaparecidos ha registrado la muerte de 137 niños que migran en África, 20 en la frontera entre Estados Unidos y México y 18 en tierra en Europa. Con mucho, la mayoría de las muertes se debieron a ahogamiento: 681 niños se perdieron al cruzar una masa de agua, la mayoría de los cuales perecieron en el mar Mediterráneo o en el Golfo de Bengala. Sesenta y ocho niños murieron debido a accidentes de vehículos o asfixia durante el transporte; 50 debido a la exposición a ambientes hostiles durante sus viajes; 35 como resultado de la violencia; y 23 debido a enfermedad y falta de acceso a medicamentos.

Aproximadamente 803 de los niños registrados en la base de datos provenían originalmente de Asia, incluido el Medio Oriente, mientras que otros 171 de los fallecidos provenían de naciones africanas. Sesenta y uno eran de las Américas, mientras que el origen de los 167 niños restantes no se pudo determinar.

Recopilar más y mejores datos de calidad sobre los niños migrantes es extremadamente importante en un momento en que los estados están discutiendo la mejor forma de lograr una migración más ordenada y segura. Encontrar mejores formas de medir y documentar las muertes de niños migrantes también es importante dada la inclusión de la migración y la edad en la Agenda Global para el Desarrollo Sostenible de 2030. De acuerdo con esta agenda, los estados han acordado trabajar para promover una migración segura, ordenada y regular, y para poner fin a la muerte infantil prevenible.

Imprimir

Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.