Kenia: la inseguridad socava el acceso de la ayuda

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Una mujer aguarda la admisión en el campo de Dadaab

Kenia: la inseguridad socava el acceso de ayuda en Dadaab
Las actividades humanitarias en Dadaab, el campo de refugiados más grande del mundo, se han reducido a los servicios esenciales, por culpa del empeoramiento de la seguridad, después del secuestro, el pasado 13 de octubre, de dos cooperantes españolas (MSF) y el secuestro anterior de un cooperante keniano. En la práctica, esta inseguridad significa que sólo se mantiene la atención de los casos más graves, mientras que los programas de alimentación, suministro de agua potable y de nutrición y salud infantil se han suspendido.

Una mujer aguarda la admisión en el campo de Dadaab
Una mujer aguarda la admisión en el campo de Dadaab

 

Hasta el momento, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA),  se han contabilizado once casos de cólera en los tres campos principales del complejo de Dadaab, donde están alojados un total de 460.000 refugiados.

«Estamos en alerta, utilizando métodos de participación de la comunidad para llegar a las zonas de alto riesgo para la difusión de mensajes relacionados con la higiene», dijo Emanuel Auko, un experto en salud pública que trabaja para la ONG Care-International.

La temporada de lluvias, que se prolonga desde octubre a diciembre, va a aumentar  el riesgo de enfermedades como el cólera. Las inundaciones han arrasado las tiendas de 5.000 personas en el nuevo campamento de Ifo 2, según ACNUR.
En el boletín semanal de OCHA sobre la crisis del Cuerno de África, se informa de que «las principales preocupaciones» había sido planteada por el hecho de que los casos de cólera ahora se manejan, no por personal experto, sino fuera de los hospitales por personal procedente de la comunidad de refugiados.

Las lluvias también han afectado el acceso por carretera y han causado daños en las letrinas. «Estamos viendo un aumento preocupante del número de casos de diarrea acuosa y un deterioro general de la situación sanitaria de los refugiados, con cerca de 600 personas que se acercan a los centros de salud todos los días», dijo ACNUR en un comunicado.

La inseguridad también está obligando a que unos 10.000 refugiados tengan que caminar 12 kilómetros de un campamento a otro para recoger las raciones de alimentos, que tienen un peso de unos treinta kilogramos, al haberse suspendido el transporte.

La inseguridad también ha afectado a la educación en Dadaab, al haberse cerrado las escuelas y evacuado a los profesores debido a las amenazas que recibieron.
Traducido por ActualidadHumanitaria.com
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