Informe Ébola

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portada del informe sobre el impacto socioeconómico del ébola
portada del informe sobre el impacto socioeconómico del ébolaInforme Ébola: Impacto Socioeconómico de la Enfermedad por el virus Ébola en África
El brote del virus ébola África occidental tiene la peor cifra de muertos desde que la enfermedad fue diagnosticada en 1976. Además de los fallecimientos, está provocando un fuerte impacto socioeconómico. Aunque la enfermedad todavía se está desarrollando, se han realizado varios estudios sobre su impacto a cargo de instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). También se han elaborado informes por países por parte del PNUD y la OMS. Sin embargo, hasta ahora no se había realizado un informe que contemplara el impacto global en África Occidental de la enfermedad, y el coste que supondrá en la zona y en el continente en cuanto a crecimiento y desarrollo

El objetivo es diseñar recomendaciones para mitigar en lo posible las consecuencias.

Los resultados y conclusiones del estudio se irán ajustando y actualizando hasta que la crisis haya finalizado.

Situación Epidemiológica

De acuerdo con el Informe de Situación de la OMS (3 de diciembre de 2014), 17.111 casos habían sido identificados en los tres países con transmisión generalizada e intensa (10.708 confirmados en laboratorio), y 6.055 muertes. Las tasas de mortalidad varían según el país: Guinea, el 61% (1.327 de 2164); Liberia, el 41% (3.145 de 7.635); y Sierra Leona, el 22% (1.583 de 7.312), con una tasa de mortalidad promedio en los tres países del 35%. Estos tres países tienen características comunes, tales como la fragilidad política y una historia reciente marcada por la guerra civil y la capacidad institucional debilitada. En Mali se reportaron ocho casos y seis muertes. También se registraron brotes en Senegal, Nigeria y la República Democrática del Congo (RDC).

Respuesta

En vista de la propagación de la epidemia, la comunidad internacional ha intensificado sus esfuerzos para contener el brote, pero aún queda mucho por hacer. El Plan de Respuesta para el Brote del Virus Ébola (Inter-Agency Response Plan for Ebola Virus Outbreak) estipuló unas necesidades financieras de 1.500 millones de dólares para los tres países entre septiembre de 2014 y febrero 2015.
Dado el tamaño del brote y su potencial para ser exportado a otros países, en África o en otros continentes, al esfuerzo se han sumado todo tipo de Agencias y organizaciones bilaterales, multilaterales y privadas, incluyendo organizaciones y países africanos. Así, el Banco Africano de Desarrollo comprometió 32,6 millones de dólares. Los países africanos aportaron equipos médicos y personal.

Impacto económico en los tres países

Como reflejo del temor a la enfermedad y la mortalidad provocada por la enfermedad, la actividad económica se ha reducido. Esa reducción se debe a varios factores relacionados: la caída de las ventas en los mercados y tiendas; menor actividad de restaurantes, hoteles, transporte público, construcción e instituciones educativas (también causados por las medidas del gobierno, como el Estado de Emergencia y restricciones a los movimientos de las personas); y la desaceleración de la actividad entre las empresas extranjeras, cuyos expatriados se marcharon.
• Las finanzas públicas. El brote implica una bajada de ingresos y un aumento del gasto, especialmente en el sector de la salud, poniendo más presión sobre las balanzas fiscales y el debilitamiento de la capacidad del Estado para contener la enfermedad y para reforzar la economía a través de, por ejemplo, el estímulo fiscal. Los tres países han recurrido a la ayuda externa para cerrar la brecha de financiamiento.
• Los ingresos públicos. La caída de los ingresos públicos puede ascender a decenas de millones de dólares, una proporción no despreciable del producto interno bruto (PIB) para tres economías pequeñas y débiles. Esta reducción se debe a la ralentización de la actividad económica y la contracción de la base imponible en la mayoría de los sectores, especialmente la industria y los servicios. Esto significa una recaudación tributaria menor.
• El gasto público. La crisis provocada por la epidemia exige un fuerte aumento del gasto público en salud para contener la enfermedad, mientras que las necesidades de protección social crecen rápidamente. También hay un aumento de los gastos por importación de alimentos.
• El déficit fiscal. A través de sus efectos adversos sobre los ingresos y gastos públicos aumenta el déficit.  
• La inversión, el ahorro y el consumo privado. Ante la bajada de los ingresos públicos y el aumento de los gastos, la crisis podría desviar el gasto público de las inversiones en capital físico y humano a la salud y otros gastos sociales. La inversión privada nacional y extranjera también está disminuyendo en el corto plazo. Las autoridades de los tres países han tenido que aplazar las inversiones en grandes proyectos.
• La oferta de trabajo y la productividad. La crisis ha reducido la oferta de trabajo (incluyendo expatriados), lo que podría bajar la cantidad y calidad de bienes y servicios, especialmente los servicios públicos.
La mortalidad y la morbilidad relacionada con ébola han reducido el número de agricultores disponibles para trabajar, y ha supuesto un fortísimo impacto entre los trabajadores de salud.
• La inflación, el dinero y los tipos de cambio. Las presiones inflacionarias están aumentando, lo que socava la competitividad de las empresas y comercios y reduce el poder adquisitivo de los hogares. Los activos externos se han reducido considerablemente y las monedas locales depreciado. Las reservas de divisas de los países también se han visto afectadas.

Impacto en la salud

El virus ha hecho que aumente el riesgo de morbi-mortalidad por enfermedades no relacionadas directamente con elébola, dados los siguientes efectos combinados en la prestación de atención de salud:
• Menos personas están buscando atención médica formal por miedo o por el estigma de ser expuesto a la enfermedad.
• El debilitamiento de los servicios de salud pueden permitir que aumente la incidencia de otras enfermedades, como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla, y aumenten los riesgos relacionados con un menor número de vacunas y dañen la atención de salud prenatal e infantil, lo que puede provocar un aumento de las tasas de mortalidad maternoinfantil.
• Una parte significativa de las muertes han sido de personal sanitario y médicos especializados, obstaculizando la capacidad de los países para recuperarse de esta crisis.

Otros impactos recogidos en el informe son los relativos al sistema educativo, productividad, desempleo, cierre de empresas, caída de la venta de productos perecederos, menores ingresos familiares, disminución del ahorro…

Aunque Guinea, Liberia y Sierra Leona han sufrido pérdidas de PIB graves, los efectos tanto en África occidental y como en el continente en su conjunto serán mínimos, en parte debido a que, sobre la base de las estimaciones de 2013, las tres economías en conjunto representan sólo el 2,42% de PIB de África Occidental y el 0,68% de África en su totalidad.

Informe completo en PDF

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