Últimas Noticias

La desigualdad internacional en la lucha contra la COVID-19

Los países vulnerables se enfrentan a un riesgo tres veces mayor con seis veces menos recursos de salud

Héctor Alonso

Los países menos ricos del mundo se están enfrentando a la COVID-19, la enfermedad provocada por el coronavirus, desde un punto de partida inferior: su población tiene un riesgo tres veces mayor con unos recursos sanitarios que son la sexta parte de los que disponen los países ricos.

Esta es la conclusión que la organización CARE ha ofrecido en su informe Global Risk Index. Somalia, la República Centroafricana, Sudán del Sur, Yemen, Afganistán, Chad, Siria, la República Democrática del Congo, Irak, Etiopía, Nigeria, Sudán, Níger, Haití y Uganda son considerados en el informe como países de «muy alto riesgo» y son también las naciones con menos capacidad para asumir la presión que supondrá hacer frente a la pandemia.

El informe advierte de que incluso las naciones ricas y mejor preparadas están luchando con todos sus medios para hacer frente a la pandemia. «La población que vive en entornos inseguros y con una infraestructura de salud muy debilitada, van a estar mucho peor».

Hay países que sufren, además, conflictos bélicos como Siria, Sudán del Sur o Yemen, que padecen inseguridad alimentaria y falta de acceso a los servicios de salud básicos. En Yemen apenas funciona una de cada tres instalaciones médicas y además se acerca la temporada de lluvias, que podría traer de nuevo el cólera. En 2017-2018 tuvieron más de dos millones de casos.

En Siria, sobre todo el el noroeste, no hay una autoridad clara y el sistema de salud ha quedado destruido. Cientos de miles de personas no tienen acceso a algo tan básico como el agua para poder lavarse las manos y prevenir el contagio. Tampoco hay datos sobre posibles casos de coronavirus en la zona, y cuando los haya, posiblemente sea tarde para actuar. Tan solo hay 900 kits de pruebas y un laboratorio que solo puede procesar 20 pruebas al día.

Panorama «aterrador»

Gran parte de la población de esos países depende de la ayuda humanitaria para sobrevivir, que se está ralentizando por el cierre de fronteras y la dificultad para mover ayuda humanitaria y personal voluntario, por lo que el panorama, según organizaciones como CARE, es «aterrador».

En comparación con los países europeos los catorce países más vulnerables tienen el 336 por ciento más riesgo de inseguridad alimentaria, nueve veces más riesgo de vulnerabilidad económica y el triple de posibilidades de albergar desplazados y refugiados.

Por estas razones las ONG están pidiendo un alto el fuego en todos los países que sufren conflictos y el acceso a los trabajadores humanitarios para que puedan atender a la población, además de un esfuerzo de solidaridad de los países donantes.

Descarga del informe completo INFORM Global Risk Index

Imprimir
Comentarios: 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *